Hay días en los que me siento a escribir Revol News y me pregunto qué quiero compartir esta semana.
Y casi siempre termino escribiendo sobre algo que yo misma estoy viviendo.
Porque nunca he querido que este espacio sea un lugar donde simplemente os hable de entrenamiento, alimentación o salud.
Quiero que sea un lugar donde podamos hablar de la vida.
Y hoy me apetecía abrir un poquito una puerta que hasta ahora había mantenido cerrada.
Últimamente siento que estoy viviendo una etapa muy diferente.
No sabría explicarla con una sola palabra.
Lo que sí sé es que está siendo una etapa de muchísimo aprendizaje.
Durante mucho tiempo pensé que la vida consistía en ir alcanzando metas.
Cumplir objetivos.
Tener un plan.
Saber siempre cuál era el siguiente paso.
Hoy ya no lo veo así.
Cada vez estoy más convencida de que la vida se mueve por etapas.
Y hay algunas que no vienen para que hagamos más.
Vienen para que nos transformemos.
Creo que ahora mismo estoy en una de ellas.
Y, curiosamente, no me siento perdida.
Al contrario.
Sé perfectamente en la mujer en la que me estoy convirtiendo.
Cada día me siento más cerca de esa versión de mí que vive con más calma.
Que escucha su intuición.
Que ya no siente la necesidad de demostrar nada.
Que disfruta de las cosas sencillas.
Que prioriza su salud sin obsesionarse.
Que elige pasar tiempo en la naturaleza porque allí siempre encuentra respuestas.
Que entiende que la verdadera fuerza no está solo en el cuerpo.
También está en la forma en la que decidimos vivir.
Lo que todavía no sé es cómo será exactamente el camino hasta llegar allí.
Y, por primera vez en mucho tiempo…
Eso ya no me da miedo.
Porque si miro hacia atrás, me doy cuenta de que todas las etapas que más me han transformado empezaron exactamente igual.
Con incertidumbre.
Con preguntas.
Con la sensación de que algo estaba cambiando por dentro antes de hacerlo por fuera.
Hoy todavía no os voy a contar toda esa historia.
Llegará el momento.
Porque creo que hay experiencias que primero hay que vivirlas y después compartirlas.
Y todavía estoy viviendo la mía.
Solo quería que supierais que detrás de cada email, de cada clase, de cada vídeo y de cada reflexión, también hay una mujer que sigue aprendiendo.
Que sigue equivocándose.
Que sigue descubriéndose.
Y que, probablemente, por eso disfruta tanto acompañando a otras personas en su propio camino.
Gracias por estar aquí.
Porque siento que Revol News ya no es solo una newsletter.
Se está convirtiendo en un lugar donde puedo escribiros exactamente igual que si estuviéramos dando un paseo juntos.
Y, sinceramente…
No sabéis la ilusión que me hace.
Un abrazo,
Cristina
Revolmovement

